Esta teoría es
interesante como puede ser aplicada dentro del aula, debido a que es más
respectiva a lo social de acuerdo a la manera en que conviven y comparten
diversas acciones en la que tiene que ver el respeto, tolerancia y compañerismo,
mismo que apoya en que sea amena la relación entre docente y alumno. A partir
de esto también es la actitud que tiene el docente a la hora de dar a conocer
su forma de trabajo y disposición para resolver los percances que existan
dentro del aula. El docente tiene la facilidad de adaptarse con moderación a
los gustos del grado que está impartiendo, ya que cada grupo es distinto al
estilo de aprendizaje y gustos particulares por lo que las necesidades del
grupo forman parte también de como aprenderán en el nivel que estén cursando.
En lo particular
la relación docente-alumno es la clave para que el ambiente educativo se genere
de una armonía factible para la transmisión de conocimientos. El que el alumno
este motivado por ir a la escuela y olvidarse un poco de las complicaciones que
vive en casa le vuelve un lugar significativo el cual va a relajarse y aprender
de una mejor manera. Con este apoyo extra que el facilitador dará, muy
seguramente aprenderá mejor y se sentirá más seguro y perteneciente al grupo.
Por lo que
considero que la actitud del docente siempre será la clave del cambio favorable
en el niño, porque en lo particular lo he notado, que en un grado el niño tiene
mala actitud, llega a otro y cambia, cada docente tiene su forma de ser y el
niño tiende a tenerle esa confianza a unos que a otros. Inclusive me ha pasado
estas situaciones de ambos lados y hasta alumnos que no he tenido como alumnos,
pero si a hermanos o amigos y se da más esta cercanía que con sus mismos
docentes de grado en turno.
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